¡No sirve saber de finanzas si ignoras esto!

Actualizado: 19 abr 2021

En México tenemos la dicha de tener una gran cantidad de coach en finanzas personales por medio de redes sociales. Muchos son talentosos y puedes aprender gran cantidad de "tips" o "hacks" siguiéndolos.


Pero si no estás consiente de lo que te vamos a compartir, no mejorará tu situación financiera, aun aprendiendo mucho...


Las enseñanzas suelen basar se en productos, en comparativas de herramientas, en compañías, rendimientos, tecnicismos...



Pero LA pregunta del millón es: ¿por qué si sé lo que debo hacer con mi dinero, no lo hago?


 
Si la teoría básica es sencilla, muy sencilla, y si la conoces, ¿por qué no te funciona?

La teoría, la verdad es sencilla. Puedes profundizar: que si el interés, que si la tasa, que si tal institución... Pero todo se resume en:


Gasta menos de lo que ganas. No gastes el dinero que no tienes.


Entonces, ¿por qué no te funciona?


Los mexicanos son personas muy inteligentes. Muy creativas e ingeniosas. Y si los contenidos graciosos, brillantes, hermosos de los "influencers" no han cambiado tus finanzas es por lo siguiente:


No puedes arreglar con matemáticas un tema que es principalmente emocional.


He aquí, casi nadie menciona que el manejo del dinero es altamente emocional. Y en la mayoría de las personas, hasta irracional.


 

En 2002, Daniel Kahneman ganó el premio Nobel de economía, comprobando que nuestras decisiones se basan en 90% de emociones y 10% de lógica.


Si te informas mucho de la parte lógica, la parte matemática, del dinero, ¡te faltará el 90% del cuadro! Así de sencillo.


Es decir que las decisiones que tomas con tu dinero responden muchísimo más a tus emociones que a la lógica. Por esto terminas haciendo cosas que no deberías…

 
Aunque sabemos lo que debemos hacer, no lo hacemos...
 

Tomar cursos de finanzas personales, o incluso leer libros para educarte sobre los productos que existen, no cambiará tu relación con el dinero.


Para ilustrar lo mencionado, veamos un patrón común que suele no fomentar la creación de un patrimonio:


Juan quiere tener "libertad financiera", pero hoy, Juan está cansado y estresado. Como le causa placer comprarse cosas, va al centro comercial, come en un restaurante con su amiga, y compra un par de tenis hermosos.


Esto le da a Juan un "shot de felicidad". Pero al regresar a su casa, se da cuenta que "no debió" haber realizado estos gastos, si es que quiere volverse financieramente libre...

Viene el sentimiento de culpa, un malestar interno por el comportamiento impulsivo.


Ahora, Juan no está del todo consiente de sus emociones. En el momento que está frustrado, o estresado o cansado, solo tiene una vaga conciencia de cómo obtener una "descarga instantánea de placer".


Al no analizar su relación emocional con el manejo de su dinero, nuestro personaje fácilmente reproducirá el patrón de forma repetida. Incluso si toma cursos de finanzas personales.


A largo plazo, le puede generar una ansiedad latente por problemas de dinero.


Si, por el contrario, Juan toma el tiempo de entender que este gozo pasajero tiene un precio alto para su futuro y que en verdad le hace más mal que bien en sus emociones a largo plazo, podrá concientizar que si realmente se quiere sentir feliz, debe cambiar su forma de actuar.


Este patrón común nos muestra cómo, entre más consientes estemos del porque emocional de nuestras decisiones financieras, mejor podremos corregir nuestro actuar para crear un patrimonio a largo plazo.


Te compartiremos pronto, en otra entrada del blog, un cuestionario de perfilamiento para entenderte mejor.


Si te pareció interesante, no dudes en compartir.


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